Me gusta Estopa, sí. No lo puedo evitar. No soy muy amigo de los artistas comerciales que salen en la radio y cuyos singles se los saben al dedillo las quinceañeras fans de Física o Química. Sobre todo porque, más allá de esos singles, no hay mucho más que rascar.
Estopa me gusta desde el minuto cinco de su carrera. Desde que sacó su primer disco, titulado como ellos mismos, y que rompió moldes con una rumba agresiva y muy canalla. Su segundo trabajo, Destrangis, algo más calmado, más popero quizá, pero con dosis estoperas más conseguidas, me enganchó definitivamente.
Su propia cima la alcanzaron entonces, y es que desde Destrangis, Estopa no ha cuajado un trabajo que se equipare a los dos primeros. “¿La calle es tuya?”, “Voces de ultrarrumba” y “Allenrok” han sido sus últimos discos, en los que hay letras muy buenas alternadas con temas sin chicha ni limoná.
Dos tipos normales que venían de trabajar en la fábrica, de repente, apartan a los Backstreet Boys de las listas de ventas, meten un millón de discos en los hogares españoles y se quedan tan panchos. Desde entonces, ellos mismos y la gente de su entorno afirma que no han cambiado.
Ahora llega su nuevo disco recopilatorio, un trabajo en el que lo más granado de la música española rinde tributo a estos dos canallas de Cornellá. Ana Belén, El Canto del Loco o Carlos Jean se han atado con las cuerdas de sus guitarras para obtener el mejor sonido alternativo a algo salido de la mente de Estopa.
En cierto modo, y aunque sus trabajos ya no sean lo mismo, Estopa sigue siendo Estopa. Dicen sus detractores, como los detractores de todos, que todas sus canciones son lo mismo. Incluso que son una burda copia de Los Chichos. Pero qué queréis que os diga, diez años después, a mí Estopa me sigue sonando a Estopa.
El run run, con Rosario

Escrito por Alberto Espinosa 
Llegué a Michael Jackson tarde, obviamente, pues cuando el genio del pop sacó al mercado su sencillo Black or White yo apenas contaba con tres años. Pero aun así he tenido a lo largo de mi vida un aprecio eterno a la música del astro blanco (o negro). Beat it, Thriller o Billie Jean no han faltado a su cita con los CD’s que grababa para escuchar en el coche.
Escrito por Alberto Espinosa 



Escrito por Alberto Espinosa 








