La Verdad entrevista al “Chucky de Cieza”

Abril 6, 2009

Daniel Vidal, periodista de La Verdad, publicó ayer en el periódico una entrevista con el personaje más famoso de Cieza: el Chucky. Dice que sólo iba borracho, que está en paro, que llevaba una pistola de agua en el coche en el momento del vídeo y que le encanta la pesca submarina. Me ha sorprendido mucho que diga que sus mejores amigos son sus padres… no lo hubiera esperado de él. Ah, y desmiente que el Cristian le diera una paliza después de ver el vídeo.

El Chucky saltó a la palestra hace algo más de un año, cuando comenzó a correrse la voz sobre la existencia de un vídeo en YouTube de un tipo de Cieza que iba pasadísimo tras una noche de fiesta en la discoteca Central. Su facilidad de verbo ha cautivado desde entonces a más de medio millón de personas, que son las que han reproducido el vídeo en YouTube.


“Si Irak produjera espárragos, no habría allí ni un solo soldado de EEUU”

Junio 2, 2007

El corresponsal de The Independent y premio Godó Robert Fisk afirma que “existen muchas similitudes de lenguaje y de valores entre Bush y Bin Laden”

Robert Fisk nació hace 59 años en Inglaterra. Trabaja como corresponsal del diario The Independent, después de abandonar The Times porque le censuraron. Fue el primer occidental en entrevistar a Bin Laden y asegura que le predijo los atentados del 11-S: “Ruego a Dios que nos permita convertir América en una sombra de sí misma”. Afirma que el saudí es un hombre con una “profunda fe en sí mismo”. “El periodismo y la historia son inseparables”, asegura categóricamente, ya que ha pasado media vida informando sobre “las fronteras de Irlanda, Yugoslavia y Oriente Medio, nacidas tras la I Guerra Mundial”.

Apoyado en una mesa repleta de páginas de periódicos, Robert Fisk cuenta cómo el propio Bin Laden le anunció los atentados del 11-S, aunque entonces no le tomó muy en serio. “Escribí en mi bloc la palabra “retórica” seguida de una interrogación. Ahora sabemos que era lo contrario”. De él, afirma que “tiene una gran seguridad en sí mismo. Yo le hacía una pregunta y se quedaba un minuto entero en silencio, hurgándose los dientes con un palillo, y luego, solemne, me contestaba”. El día de la caída de las Torres Gemelas recordó lo que Osama le había dicho. “Ruego a Dios que nos permita convertir América en la sombra de sí misma”. Entonces se dio cuenta de que el terrorista saudí le había predicho los atentados.


El flamante premio Godó se remanga la camisa mientras, muy serio, asegura que Bin Laden “sigue vivo”. “Está obsesionado con la historia, habla del bien y del mal, de las almas de los hombres y los desalmados, igual que Bush. Entre los cristianos fundamentalistas y Bin Laden existe una siniestra similitud en el lenguaje y un conjunto de valores paralelos”. Afirma que EEUU tiene que abandonar Irak, y que lo hará, pero que no puede por culpa de las próximas elecciones. “No sería de recibo salir de Irak porque a Bush no le hayan salido las cosas como esperaba”. No duda un segundo en culpar al petróleo de la guerra. “Si Irak produjera espárragos, no habría allí ni un solo soldado de Estados Unidos”.

Las palabras de Robert Fisk son rotundas. Sabe de lo que habla porque conoce el conflicto desde el punto mas dramático. “Estuve en Irak en agosto del año pasado y la situación era un desastre total, con anarquía y caos en casi todo el territorio, exceptuando el Kurdistán”.

Periodismo e historia son inseparables”. La historia es uno de los temas favoritos de Robert a la hora de escribir. “Toda mi carrera ha transcurrido viendo a las personas morir por culpa de las fronteras de Irlanda, Yugoslavia y Oriente Medio, nacidas de la mano de los vencedores de la I Guerra Mundial”. De hecho, su próximo libro “La gran guerra por la civilización”, abarcará el primer gran conflicto mundial, en el que luchó su padre. “El título del libro es un grabado en una de las medallas que me dejó”.

Entrevista indirecta basada en la realizada en “La Contra”, en La Vanguardia.


“Me gustaría tener más arrojo, decir lo que pienso sin medir las consecuencias”

Junio 2, 2007

El actor argentino Ricardo Darín está presentando actualmente la obra “Art” en el teatro Trívoli hasta finales de febrero

Aunque la mayoría de la gente le conoce por la genial película “El hijo de la novia”, Ricardo Darín tiene en su haber más de veinte papeles desde que comenzase a seguir los pasos de sus padres. Se declara “afortunado” porque siempre ha habido alguien que ha creído en él en su trabajo. Casado y con dos hijos, el actor argentino considera a su familia como “lo más importante”. Y es que siempre ha estado muy apegado a su entorno, a pesar de que sus padres estuviesen separados “porque yo se lo pedí al verles discutir tanto”.

 

Sentado en una rígida silla de su camerino, Ricardo se mira al espejo. Está tranquilo, parece que no va a subirse a un escenario en unos minutos. Darín tiene hoy 46 años. Toda una vida dedicada a la actuación, que comenzó a “los dos años y medio, en un programa de mis padres. A los ocho hacía radioteatro y a los diez la afición se convirtió en trabajo”. Al contrario de lo que pueda pensarse, el argentino afirma que “siempre ha habido alguien que ha creído en mí. Soy muy afortunado por eso”.

 

Buenos Aires le vio nacer antes del comienzo de la dictadura militar, periodo que le ha marcado profundamente. “El miedo se instaló en la sociedad. Yo conocí al primer desaparecido, y su propio hermano dijo: “Algo habrá hecho”. Este sentimiento tan cobarde se generalizó”. Por hechos como este se declara agnóstico, y afirma que “las ideologías le han decepcionado”. Los actos políticos del régimen argentino le generaron un espíritu rebelde. “Me gustaría ser valiente. No darle la mano a quien no debo dársela. Tener más arrojo para decir lo que pienso sin autocensura, sin medir las consecuencias ni los resultados”.

 

El actor argentino está casado y tiene dos hijos, “Ricardo, de 15 años, y Clara de ocho”. Sin dudar ni un ápice, afirma que su familia “es lo que más feliz le hace, sus caras, sus ojos, sus aromas…Cada vez que los ve se siente afortunado”. Aun así, el actor estuvo separado de su mujer durante un año y medio. “Lloramos juntos por separarnos y nos tratamos muy bien, tanto que acabamos siendo novios”, afirma. “Mi vida cambió al conocerla y tener un hijo. Te das cuenta de que ya no eres lo más importante”.

 

Pero no todo han sido buenos momentos en su vida. Recuerda con especial dramatismo “la cara que se le puso cuando se enteró de que su padre había muerto. Murió una semana antes del nacimiento de su primer hijo”. Sus padres estaban separados desde que él tenía 12 años. “Te tienes que separar”, le dijo Ricardo a su padre al verles discutir. Él, con lágrimas en los ojos, “se fue esa misma noche de casa”.

 

Suena el primer timbre para los espectadores de la obra. Ya pueden pasar a la sala. Ricardo sigue absorto en la conversación sin hacer caso al aviso. “La raíz de lo sucedido en mi país es una crisis cultural en el sentido de que hemos olvidado los valores de nuestra identidad en pos de modelos ridículos”, afirma sobre la situación política argentina. Darín no es sólo un buen actor, es un gran conversador y pensador. “Me psicoanalicé con 18 años, pero me encontré con un señor que frente a lo que yo planteaba se conmovió y no pudo ayudarme. Sentía que mi vida podía esperar y tenía que darme a los demás. Vivía corriendo de un lado a otro, como el número de los platos chinos que giran”.

Entrevista indirecta basada en la realizada en “La Contra”, en el periódico La Vanguardia.