Historias de buenos y malos

Junio 23, 2009

“Para un reportero en una guerra, territorio comanche es el lugar donde el instinto dice que pares el coche y des media vuelta; donde siempre parece a punto de anochecer y caminas pegado a las paredes, hacia los tiros que suenan a a lo lejos, mientras escuchas el ruido de tus pasos sobre los cristales rotos. Territorio comanche es allí donde oyes crujir bajo tus botas, y aunque no ves a nadie sabes que te están mirando.”

Arturo Pérez-Reverte, Territorio Comanche.

Durante esta temporada de exámenes de junio aparqué la lectura de Gomorra para ahogar las penas estudiantiles en una obra algo más ligera. Entre tanto apunte de teoría periodística, necesitaba algo con más caña, periodismo puro, reporterismo exacerbado, supervivencia profesional. Algo que me hinchara la vena del cuello, una demostración de los porqués de haber elegido periodismo en vez de cualquier otra carrera más fácil o más difícil, con más o con menos salidas al mercado laboral. Abrí Territorio Comanche y comencé a leer.

Barlés y Márquez son dos reporteros de TVE que, mientras esperan a que el puente de Bijelo Polje sea reventado por los croatas para evitar el avance enemigo, divagan entre matojos y arbustos, apostados cerca de las balas, rememorando colegas muertos en una guerra que, como todas, carece de sentido cuanto más dentro de encuentras.

Márquez es el cámara y Barlés (Reverte) el periodista. La excusa para contar recuerdos, vivencias e historias de guerra lo encuentran en el tiempo de espera que usan mientras el puente de Bijelo Polje no es derribado. Márquez no quiere perderse tal espectáculo y por ello aguardan durante todo el libro a que las cargas que hay colocadas en la base exploten. Las imágenes lo son todo y, en cierto modo, se presenta al cámara como un cazador de momentos. Y el que no se hace con un puente en el momento de saltar por los aires, no es leyenda.

Es un libro cortito, ideal para leer en un par de ratos, muy entretenido y sobre todo interesante para aquellos que, como yo, estudian periodismo. Además, todo ello aderezado con la prosa siempre dura de Pérez-Reverte. Un must read para cualquier periodista, desde los conatos de quince años hasta las viejas glorias que, puro en boca, reparten sabiduría en conferencias y charlas.


Cosas de la edad

Diciembre 13, 2008

El otro día fui a la Fnac a comprar un regalo de cumpleaños con un amigo. En la sección de libros, mientras ojeábamos Gomorra, dicho amigo me comentó que se lo pidiera a Papá Noel o a los Reyes, y además, dado que no lo iba a pagar yo, que pidiese la edición buena, la cara, con sus tapas duras y todo, por el módico precio de unos 20 euros. Rápidamente respondí que para eso me regalasen la de bolsillo y con lo que sobraba podía recibir otro libro…

Enseguida recordé que cuando era pequeño tuve una crisis lectora al dejar atrás la edad en la que aún me diertían los libros de El barco de vapor. Comencé a darle importancia a los libros grandes, con bonitas tapas duras y bien ilustradas. Sin embargo, entre el precio y las pocas ganas que tenía de leer, compré pocos (también coincidió en buena parte con mi etapa tolkienana, en la que me bebí todo sobre la Tierra Media que pude y abandoné a su suerte el resto de libros del mundo, considerándolos muy inferiores a El Señor de los Anillos, ya ves tú qué cosas).

Pero he de decir que, con la edad, las cosas cambian mucho. El prisma varía de los 14 a los 20 años y ahora muy pocas veces me veréis con un libro que no sea de bolsillo. No sé si será porque por el mismo precio tengo dos libros de bolsillo o que se me hacen más cómodos para leer, pero los prefiero.

Mi próxima adquisición, por tanto, será Gomorra, en Fnac, por 7.55 (es lo que tiene ser socio):


El Señor de los Anillos Vs La Guerra de las Galaxias

Septiembre 4, 2008
http://blufiles.storage.msn.com/y1pkqDTkGzSVsbD0fFfKIHBvYCe8fYUimdPLHNeszvWIWaWNiwZUR9U0Jk8M3KiXRwdt3Wt2nHkqJ8

Nunca he tenido dudas en este tema. ESDLA está por encima de Star Wars. Y eso es decir mucho, porque La Guerra de las Galaxias, sobre todo los episodios IV, V y VI, tiene un nivel enorme en cuanto a calidad cinematográfica. En este sentido, creo que la aparición de tres nuevos largometrajes (cuatro si añadimos Las Guerras Clon) que narran la vida de Anakin Skywalker, han desvirtuado y hecho perder calidad total a la saga. Lo más destacable, y a grandes rasgos, es la aparición del personaje más ridículo que jamás ha aparecido en una película, como es el caso de Jar Jar Binksk, la actuación de Hayden Christensen, que sencillamente no está a la altura de lo que Anakin Skywalker representa para Star Wars y la búsqueda excesiva de la espectacularidad que proporcionan las nuevas tecnologías.

No hace falta que sea yo quien diga esto para que sea verdad, pero obviamente Star Wars marcó un antes y un después en el cine de ciencia-ficción. George Lucas ha sido al cine lo que Michael Jackson a la música. Lo dicho, un antes y un después.

No sabría decir muy bien el porqué, pero ESDLA siempre me gustó mucho más. Quizá porque en comparación entre la peli y el libro, la primera cumple con creces las expectativas, siendo reconocida por la Academia y consiguiendo un porrón de Oscars, cuando normalmente no es así. Ya se sabe eso de que “el libro es mejor que la peli” en casi todos los casos. Además, siempre fui más de la estética medieval que de la futurista.

¿Y tú de quién eres?


“Una puta obra maestra”

Agosto 11, 2008
http://www.ethingsonline.com/duendemad/literatura/72-truman-capote.jpg

Portada del libro, en la que puede verse a Perry Smith junto a dos policías

-¿De qué va?- me preguntó al verme coger el libro.

-Es una puta obra maestra- respondí.

Llevaba apenas unas sesenta páginas de “A sangre fría” cuando me di cuenta de la magnitud del libro que tenía entre las manos. Impresionante. Truman Capote es capaz de, mediante una cálida y sencilla redacción, transportar al lector hasta Holcomb, Kansas, directamente a la casa de la familia Clutter, asesinada por dos tipos una noche de sábado.

Dicen que es la mejor obra de Capote, que lo demás que escribió es poco más que basura, que se creyó el mejor escritor de la historia con “A sangre fría” y su ego subió tanto como bajó su pluma (con la escribía, obviamente. La otra parece ser que no bajó un ápice). No me extraña nada que obras como “Retratos” o “Desayuno en Tiffany’s” no estén a la altura si se las compara con el eje de su biografía.

La descripción es la pieza clave del libro que nos ocupa. Mediante ella, Truman Capote dibuja fielmente lugares, personas y hechos. La casa de los Clutter, los retratos de la familia asesinada, los propios asesinos… sin duda, el lector llegará a conocerlos e incluso a apreciar a alguno de ellos hasta el punto de implicarse realmente en la historia.

Personalmente, me pareció extremadamente interesante Perry Smith. Un psicópata, un enfermo mental con fuertes principios morales sobre el sexo que evita que violen a una adolescente poco antes de volarle la tapa de los sesos a cuatro personas sin vacilar y sólo por una contienda personal con su compañero.

¿Y Dick? Dick, por el que se llega a sentir cierta repulsión durante la lectura, acaba cuestionando al lector si en realidad merece morir o no. Ambos, tanto Perry como Dick, condenados a la horca por el asesinato, provocan inconscientemente un debate interno sobre la pena de muerte. En realidad, si alguno de los dos merecía acabar como acabó, ese era Perry, el que durante gran parte del libro había sido “el bueno”, el cabal yin que controlaba el fuerte yang de Dick.

En definitiva, “A sangre fría” es una de los libros que guardaré con más cariño en mi biblioteca. Sin duda alguna, es “una puta obra maestra”.


“El niño con el pijama de rayas”, o cómo ver el mundo con 9 años

Noviembre 12, 2007

Es muy fácil recomendar un libro sin decir de qué va. Tan sólo la incertidumbre que se crea a su alrededor le hace digno de lectura. Ayer me preguntaban:

-¿Pero de qué va el libro? Sitúamelo un poco…

Mis cientos de negativas y mis intentos de explicación de por qué no debía decirle nada provocaron una reacción de curiosidad muy humana. Y es que si de verdad quieres disfrutar de esta historia al máximo, lo mejor es no saber nada de su tema.

“El niño con el pijama de rayas”, de John Boyne, es un libro de no mucho más de 200 páginas que se lee en una tarde. Tan sólo hay que abrir las tapas azules para sumergirse en una apasionante historia narrada por un jovencito (perdóname Bruno) de 9 años que no encuentra explicación a muchas cosas de las que ve.

Resulta curioso que lo que de verdad ocurre sea que Bruno y su familia se muden de casa, a una más pequeña y con una valla muy alta. Sin embargo, todo el trasfondo histórico y emocional que impregna la obra la convierte en uno de los libros más bonitos que yo jamás he leído.

Obviamente no se trata de un “best seller” ni de uno de los grandes libros de la historia, pero recomiendo encarecidamente su lectura a todos y cada uno de los navegantes que anclen por aquí cerca. Merece la pena gastarse no más de 12 euros en un cuento que, como he leído en un blog no hace mucho rato, te provocará el llevarte la mano a la boca en algunas ocasiones.


Reseña: “Trapos Sucios”

Junio 2, 2007

Periodistas y escritores se mezclan en este libro, obra del profesor de literatura David Lodge, en el que se muestra su vanidad y su miedo a los medios de comunicación.

Narrado en tercera persona, David Lodge cuenta la historia de una “contra-entrevista” que acaba peor de lo que podía pensarse en un primer momento. Sin usar largas descripciones, ni aspamientos innecesarios que hubiesen alargado excesivamente el libro, Lodge proporciona una lectura sencilla y rápida.

Su título es “Trapos sucios”, y una vez leído el libro, incluso sin haberlo hecho de manera completa, es fácil comprobar el porqué de la elección que realizó el autor. Y es que el objetivo por mirar en la basura y en los defectos de las personas es el eje sobre el que pivota la trama principal que desnuda David Lodge. Sin embargo el título por sí solo no incita a la lectura, ni tampoco ayudan demasiado las tapas, de color amarillo, ni la propia ilustración que acompaña, que no se sabe realmente lo que es.

La historia, como bien dice el propio autor, está basada en una obra de teatro escrita por el mismo autor y estrenada en 1998, aunque ha sido ligeramente modificada para adaptarla a la novela. La trama pertenece al verano de 1997, cuyos momentos finales le darán un giro al final que sorprenderá, en mayor o menos medida, al lector.

La estructura de la obra está organizada en cuatro capítulos sin nombre que separan la historia, ya que cada uno cuenta una parte de la trama, en el que la primera se encarga de la introducción de los personajes, el segundo y el tercero el nudo, y el cuarto el desenlace. Sin ninguna duda, del 1 al 3 se produce un in crescendo bastante bueno. Sin embargo, la cuarta y última parte pierde cierto valor narrativo y no acompaña al resto de la obra.

El estilo que usa David Lodge para contar su idea es totalmente informal, muy fácil de entender y le proporciona al libro una característica esencial: las dos o tres horas que el lector tarda en leerlo son deliciosas. Es fácil y rápido de leer, algo no muy sencillo de encontrar, y David Lodge lo regala en 145 páginas.

En definitiva, se trata de una historia de periodistas condensada en pocas páginas que adolece en su parte final, probablemente porque el hecho que aprovecha el autor para girar la trama ahora nos quede lejos y nos resulte poco impactante. Por lo demás, un estilo sencillo, sin demasiados aspamientos literarios ni complejas descripciones que sólo hubieran alargado el libro sin necesidad alguna.


Reseña: “La loca de la casa”

Junio 2, 2007

 

Rosa Montero es la autora de este libro escrito en primera persona en el que la propia Rosa narra a través de su mente y de sus recuerdos, ya sean verdaderos o no, multitud de historias, casos, citas y ejemplos sobre obras, escritores e incluso vivencias personales, las cuales no me atrevería a calificar como ciertas.

 

Y es que la autora combina tanto la autobiografía como la novela como el ensayo en una misma obra, convirtiendo su libro en una especie de novela autobiográfica que no llega a ser precisamente novela, ni tampoco ensayo.

 

El título es “La loca de la casa”, y está basado en una cita de Santa Teresa de Jesús, que dice tal que así: “La imaginación es la loca de la casa”. Resulta curioso, ya que la obra parece un desglose de la propia cita, pero aderezado profundamente por las experiencias de la autora.

 

Una vez leído el libro nadie negará la estrecha relación que existe entre él y la obra, sin embargo, “La loca de la casa”, unido a la foto elegida para la portada, parece una novela completamente distinta a lo que en relidad es. Probablemente hubiese sido mucho más acertado si la cita completa de Santa Teresa de Jesús hubiese llenado el espacio dejado para el título. Aun así, por sí solo no creo que consiga muchos lectores, ya que no es para nada llamativo, lo que posiblemente haga bueno lo que hay entre las tapas.

 

El libro consta de diecinueve capítulos, titulados por el propio número, escritos sin ningún orden cronológico aparente. Como no se trata de una novela con su clásico esquema presentación, nudo y desenlace el orden no tiene ninguna lógica argumentativa, sin embargo sí que existe una cierta relación entre temas en algunos apartados, como por ejemplo el tema de la muerte y la perdurabilidad de lo escrito, que salpica a los capítulos once y doce.

 

El estilo de Montero es totalmente informal, lo que produce una sensación agradable al leer la obra. No hace falta un gran esfuerzo para entenderla ni para seguir su orden, por lo que resulta entretenida. Probablemente el libro tenga más tirón para la lectora femenina que para el masculino, aunque la verdad es que no creo que sea intención de Rosa el haber escrito un libro para mujeres.

 

La obra en sí no tiene un tema específico sobre el que pivote la trama. Resulta una serie de narraciones en las que la autora cuenta sus experiencias, recuerdos y algunas historias vividas, probablemente de manera parcial, como la extraña situación en la que se vio envuelta con “M.”, ese actor al que creyó gravemente herido en el prólogo de lo que podía haber sido una noche que hubera recordado para toda la vida, siempre y cuando hubiese ocurrido de verdad. Por otra parte existen otros capítulos en los que no habla esplícitamente de historias vividas o no, sino de reflexiones y pensamientos propios acerca de los escritores, de las mujeres, de la muerte y su relación con la literatura… Incluso dedica párrafos realmente buenos a Tolstoi o Capote.

Tal y como afirma la propia autora al final del libro, en el post scriptum, todos los datos sobre terceras personas son ciertos y verdaderos, además de completamente comprobables en biografías o documentos. Sin embargo, lo concerniente a la propia autora puede estar distorsionado y en algunas ocasiones ficticio.

 

Para una persona cuya imaginación le haga volar cuando se acuesta, este libro le resultará muy bonito. Le encantará. Para alguien que suele mantener los pies en la tierra y no ceder ante las fantasías, este libro le será muy útil como pisapapeles o para hacer bulto en la estantería.

 


Reseña de: “El Hobbit”

Junio 2, 2007

 

 

Aunque generalmente se considera un preludio de El Señor de los Anillos, El Hobbit es en realidad mucho más. Puede ser comprendido aisladamente de la obra mayor, pues aunque comparte personajes y escenario, son libros muy distintos, con virtudes y encantos diferentes. Resulta obvio que este libro es un cuento para niños, ya que la narración es sencilla y rápida.

 

 

Pero injustamente se suele hacer demasiado énfasis al carácter infantil de la obra en comparación con El Señor de los Anillos, pues aunque las aventuras del señor Bolsón (el protagonista) comienzan siendo cómicas y de poco coraje, el tono del libro se va agravando a medida que Bilbo Bolsón se adentra en mayores peligros, de modo que el terror, el heroísmo y el sentido épico de los últimos capítulos tiene poco que envidiar a la posterior obra cumbre de Tolkien, aunque el conjunto de la obra sea bastante menos duro.

 

 

La historia se centra en un hobbit, un personaje bajito de pelos rizados y pies grandes que realiza el viaje de su vida. Sin comerlo ni beberlo se ve embarcado en una asombrosa aventura por culpa del misterioso mago Gandalf y trece enanos que tienen el peligroso objetivo de recuperar su antiguo reino, afincado en la Montaña Solitaria, y el tesoro robado por el dragón Smaug. En el camino, Bilbo se encuentra con insólitas y fascinantes criaturas, y sin darse cuenta acaba siendo (con la inestimable ayuda de un anillo mágico, que luego sería el protagonista de El Señor de los Anillos) todo un valiente saqueador de tesoros.

 


Reseña de: “De la Naranja Mecánica a la Mano de Dios”

Junio 2, 2007

Julio Maldonado, o Maldini, como es conocido en el periodismo, es el autor de este libro titulado “De la Naranja Mecánica a la Mano de Dios”. En la obra aparecen decenas de anécdotas de los personajes más notables del mundo del fútbol y también de todos esos jugadores desconocidos y equipos de barrio y de pueblo cuyas vivencias ayudan a entender la grandeza del deporte rey.

 

El título ya de por sí revela lo que el lector encontrará entre las tapas: un fantástico desglose de curiosidades. Por lo tanto, se trata de un título preciso, que invita a leerlo.

 

En cuanto a la organización del texto, nos encontramos que está dividido en seis partes, entre las que destaca una por encima de todas. Se trata de los Mundiales de fútbol, que ocupan gran parte de las páginas del libro. Resulta, por otra parte, lógico, ya que la fecha de salida a la venta fue antes del Campeonato del Mundo de Alemania’06 para intentar obtener un mayor tirón en las ventas. En este apartado cuenta curiosidades y anécdotas de todos y cada uno de los Mundiales celebrados hasta la fecha, exceptuando el último, el de Alemania. Seguidamente el autor habla de los cuatro mejores jugadores de la historia en un capítulo llamado “Las cuatro coronas”: Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona son los protagonistas. Los árbitros también tienen su hueco y es en el capítulo siguiente. Desde árbitros matones pasando por serpientes que atacan a los asistentes hasta un árbitro que recibía amenazas de muerte en forma de carta anónima por parte de su mujer, con el objetivo de que se retirase del arbitraje, harta de verle sufrir.

Las figuras anónimas del fútbol vienen después junto a la locura desatada que, según Maldini, sufren determinados jugadores amantes de una posición incomprendida: los porteros y los extremos, “esos locos solitarios”. Por último, el autor ofrece la posibilidad a compañeros y amigos periodistas de contar alguna experiencia anecdótica. José Ángel de la Casa, Manolete, Guasch, Lama o Paco González son solo algunos de los colaboradores de este capítulo.

El libro incluye en su parte final un índice onomástico en el que aparecen todos los nombres que han ido saliendo a lo largo de la obra.

 

El estilo informal del autor provoca que la lectura sea fácil y clara para el lector medio. El vocabulario usado no es selectivo por lo que la comprensión es muy fácil, pero el hecho de ser un libro que trata sobre fútbol evita a los lectores a los que no les guste este deporte.

 

Julio Maldonado (Madrid, 1967), popularmente conocido como Maldini, es un periodista español especializado en fútbol internacional que trabaja para los medios del Grupo PRISA. Está casado con la atleta eibarresa Maite Zúñiga, y ambos residen en Vitoria.