La receta de Lucas

Para finalizar el día de Todos los Santos (sí, ese día posterior a Halloween), el Real Murcia, disfrazado de antifútbol, visitó a un Espanyol en racha con un trío mortal en la delantera: Tamudo-Luis García-Riera. El miedo de la noche de brujas no contagió a Lucas Alcaraz, que arriesgó sacando de su posición al, a mi juicio, mejor fichaje del club grana el pasado verano, el ex-madridista Álvaro Mejía, que tras la sanción a Pignol tuvo que dejar de ser central durante 90 minutos para tapar la banda derecha,.
El resultado acabó como empezó, con las gafas puestas. Cero a cero y viaje a Murcia con un puntito en los macutos, pero pudo ser mucho peor. La primera parte fue un monólogo blanquiazul en el que el Espanyol apretó y encerró atrás a los de Lucas, que, a pesar de alguna esporádica oportunidad clara de Tamudo, se encontraba bastante cómodo en esa situación, esperando, como de costumbre, una contra de los tres jugadores destinados a ello: Regueiro, Iván Alonso y Goitom.
Las dos líneas de cuatro dispuestas en la pizarra de Lucas volvieron a conseguir su objetivo, mantener la portería a cero. Desde que empezó la temporada oigo en los corrillos que charlan acerca de los granas que Alcaraz es demasiado rácano, “amarrategui” y que es “el peor fichaje del Murcia”. Pues bien, sí que es cierto que su juego dista mucho de lo que se dice”bonito”, pero esa manera de entender el fútbol le sostiene en la parte media de la clasificación, sin, de momento, intención alguna de caer en descenso.
La receta de Lucas es el orden. Para que salga bien, los ingredientes más importantes son dos líneas de cuatro muy juntas. Además, es necesario un medio defensivo que aguante la posición y que tenga los suficientes galones como para ser el referente del centro del campo. Ese hombre se llama Pablo García, que ayer, a falta de poder robar el balón de manera limpia, sacó a relucir un buen abanico de movimientos con los brazos que desquició a Tamudo y a De la Peña, que no rascaron bola cuando se acercaban al perímetro de seguridad del charrúa.
Según cómo sean los invitados a comer, Alcaraz varía el resto de ingredientes. En Montjuic, con un Riera sentado en la parte izquierda de la mesa, el míster grana dibujó una tela de araña de la que no pudo salir el extremo internacional. La dupla formada por Mejía-De Lucas, aunque ofensivamente no aportó nada, consiguió tapar el tarro de las esencias de su invitado, que fue sustituído por Coro en la segunda parte ante lo imposible de su misión. Y es que Lucas sabe que, fuera de casa, no debe colocar en las bandas a dos extremos natos que defender, lo que se dice defender, no saben. Por eso pocas veces veremos lejos de Nueva Condomina un equipo titular pimentonero con Gallardo y Regueiro juntos. Siempre será uno de ellos acompañado de, o bien De Lucas (como ayer), o bien Jofre Mateu.
Sin embargo, y a pesar de la buena clasificación, Lucas tiene un problema en su cocina. Se trata de la delantera, que si hubiera estado más acertada en los últimos partidos, el Murcia estaría probablemente entre los seis primeros, algo impensable hace unos años, cuando se jugaba la vida con equipos de tercera fila, tales como Elche, Albacete o Ciudad de Murcia. Ninguna de las parejas que ha probado Alcaraz cerca del área rival está dejando buen sabor de boca. Ni Goitom ni Baiano están dando muestras de lo que costaron, ni tampoco el peleón Iván Alonso, que cada vez aparece más lejos de la portería. Ni tampoco la llegada de Mista en invierno, según informaba Marca, podría solucionar la situación, ya que el problema es que los puntas juegan excesivamente atrás, y salvo Goitom, ninguno de los anteriormente mencionados tiene capacidad para ganar en velocidad a un defensa.
La receta de Lucas se cocinó a fuego lento durante el verano, y aunque su sabor aún no es del todo genial, deja satisfecho al comensal al final del minuto 90, que, a fin de cuentas, es lo que importa cuando se acerca el final de la temporada.

Criticar estilos de juegos es criticar gustos. Concuerdo contigo en que al final de temporada lo que cuenta son los puntos sumados. Y si ese aspecto está cubierto es una gran ganancia para el Murcia.
Hay que empezar gateando antes de caminar. Y lo básico, lo elemental, es que no te metan más goles de los que tú puedes meter.
Un saludo