Comienza el espectáculo

 

 

 

Esta tarde (madrugada española) tendrá lugar, a las 20:00 (hora de la costa oeste americana) el primer partido de la temporada 2007/08 en la mejor liga de baloncesto del mundo: la NBA. Los elegidos para dar el pistoletazo de salida son los Spurs, actuales campeones, que recibirán los trofeos correspondientes a la campaña pasada de mano de David Stern, frente a Portland, equipo en el que milita el canario Sergio Rodríguez.

 

Mañana será el turno del resto de españoles. Los Grizzlies de Memphis, con Gasol y Navarro a la cabeza, se verán las caras contra San Antonio Spurs (dos partidos en dos días, y luego los futbolistas se quejan) en el Fedex Forum. Por su parte, los Raptors recibirán en el Air Centre de Canadá a los Sixers, en un partido en el que las apuestas dan como favoritos a los de Calderón y Garbajosa.

 

La buena pretemporada realizada por los Memphis Grizzlies no hay que tenerla muy en cuenta. Bien es cierto que Juan Carlos Navarro parece que se ha aclimatado muy rápido a su nuevo equipo, haciendo buenas actuaciones en los partidos de preparación jugados hasta ahora, pero un choque en el que te gana un equipo como los Pacers haciéndote nada menos que 140 puntos no debe ser tomado muy en cuenta. No apuesto por Memphis para playoffs este año, aunque no creo que la temporada sea tan frustrante como la pasada, en buena parte porque Pau se hará cargo de sus compañeros desde el minuto cero. Lo que sí creo es que los de Iavaroni tienen mucho futuro. Mas pronto que tarde Rudy Gay tiene que dar el do de pecho como jugador franquicia, anotador puro y espectacular. Salvando las distancias, el Kobe Bryant de los Grizzlies (perdón por la comparación). Si está secundado por los puntos aportados por Navarro y por los buenos números de Gasol (espero que mejore su rebote, que Memphis está muy necesitado en ese apartado), tan sólo le faltaría un pívot dominante y un base medio bueno, puesto para el que yo creo que Mike Conley podría estar preparado en pocos años. Es decir, que para dentro de un par de temporadas podemos estar hablando de un equipo potente.

 

Por otro lado, Toronto Raptors, sin hacer grandes movimientos en el mercado, vuelve a tener un equipo muy “extranjerizado”, encabezado por el gran Chris Bosh y secundado por mi adorado “blandibloo” Bargnani. Además, las aportaciones de los dos españoles, Garbajosa y Calderón, bastante más maduros que en épocas pasadas, serán claves, sobre todo en la posición de base, ya que es muy importante para cualquier equipo el tener una plantilla lo suficientemente capaz como para no variar el ritmo de juego cuando se produce un cambio de base. Y en este caso Sam Mitchell tiene un tesoro: la pareja Ford-Calde. Si mantienen el nivel del año pasado, como mínimo, volveremos a verles en playoffs.

 

Sergio Rodríguez, a pesar de conseguir librarse de Steve Francis, venido desde Nueva York en el traspaso que llevó a los Knicks a Randolph, tendrá por delante, de nuevo, a dos jugadores en su puesto. Se trata de Blake y Jarret Jack, que, bajo mi humilde opinión, no tienen el nivel necesario para ser el base titular de ningún equipo que opte a luchar por Playoffs. Aunque también tengo que aclarar que hoy por hoy, Sergio tampoco lo tiene. El canario ha de modificar su juego de manera que evite perder tantos balones. Es un jugador muy nervioso, que la mueve demasiado rápido y que no marca los tiempos. Basket de la calle, de pistas de barrio y de redes de alambre. Con la lesión del número 1 del draft, Greg Oden, LaMarcus Aldridge y Brandon Roy tendrán que echarse el resto del equipo a la espalda para aguantar el chaparrón. Sin duda alguna, los Trail Blazers tienen el mejor equipo joven de la NBA: Sergio-Roy-Aldridge-Oden. A falta de pulirlos, diamantes en bruto.

 

Si tuviera que apostar por una final, obviamente me juego los cuartos a que los verdes, mis queridos Boston Celtics, son uno de los participantes, sobre todo por el bajo nivel que hay en la conferencia este, en la que sólo creo que pueda hacerles frente LeBron James y los Pistons. Aunque se han quedado con una plantilla cortísima debido a la gran cantidad de trapasos realizada, han conseguido tener en un mismo quinteto a tres jugadores franquicia: Paul Pierce, Ray Allen y Kevin Garnett. Casi nada. Además, apoyados en la dirección por un base que gusta mucho por aquellas tierras y uno de mis protegidos, Rajon Rondo.

 

Por el cuadro del oeste, supongo que el dúo Parker-Duncan seguirá cosechando éxitos como hasta ahora, junto a Oberto, Ginobili, Finley o Bowen, y que sólo sudará a la hora de jugar contra dos o tres equipos, tales como los Mavs de Nowitzky o los Suns de Nash y Amare.

 

Aunque claro, y lo digo por experiencia, las elucubraciones que se hagan ahora no tienen sentido alguno. Dicho lo cual, la final será completamente distinta. Algo como New York-Minesotta.

~ por Pressman en Octubre 30, 2007.

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