David Albelda, o la importancia de un pivote defensivo

Escribo estas líneas mientras España juega un bolo infame en la fría Finlandia. Resultado gafas (minuto 67), que diría Manolo Lama en cualquier FIFA (videojuego de fútbol de EA Sports). Como de costumbre, tan sólo me apropio de la imagen que me ofrece TVE1, acompañándola de la buena compañía de mis queridos tarugos de Carrusel Deportivo.

Con la llegada del descanso ha nacido una conversación entre los periodistas y colaboradores del programa por culpa de Albelda. Paco González se preguntaba en voz alta por qué David Albelda iba a seguir en el campo, tratándose de un amistoso sin mas trascendencia. Es decir, pedía la entrada de los “pequeñitos”, o los “jugones”, como se les conoce.

Mucha gente está con Paco, ¿por qué juega Albelda? ¿no es mejor Xabi Alonso? ¿Cesc? Pues sí, para qué nos vamos a engañar, pero hay que ponerse en la mente de Luis. El seleccionador tiene muy claro cómo quiere jugar. Ya cambió su idea en el pasado Mundial, contra Francia, y Zidane y cía demostraron que un pivote defensivo era necesario. ¿Por qué? Muy sencillo.

Tan sólo hay que darse cuenta del corte de los laterales que usa Luis. Hoy contra Finlandia juegan Ramos y Pernía, y el pasado sábado lo hizo Capdevilla por el hispano-argentino. Laterales ofensivos, que les llaman. Con un pivote defensivo, dícese Albelda, Aragonés se asegura de que tanto Sergio como su par zurdo tendrán mucha más libertad para subir y doblar a los extremos, o interiores en su defecto. Si “el Sabio de Hortaleza”* prescinde de ese medio centro defensivo, los cuatro de atrás no se mueven, y pierde el factor sorpresa que proporciona una subida de un lateral rápido.

Luis Aragonés es un enamorado de las bandas. Es de la vieja escuela, y sabe el buen provecho que da un lateral ofensivo que cumple su trabajo. El dos contra uno, lateral-extremo Vs. lateral, es uno de los recursos que se están perdiendo en el fútbol moderno, plagado de 4-2-3-1, sin extremos, con mediapuntas por todos sitios.

No estaré muy de acuerdo con el seleccionador en otros aspectos de su trabajo (el trato a Raúl, por ejemplo), pero comprendo muy bien la obsesión por Albelda, que por otro lado, es el mejor pivote defensivo español de largo.

*”Sabio de Hortaleza”: en realidad, el Sabio de Hortaleza era el hermano de Luis Aragonés.

~ por Pressman en Octubre 17, 2007.

9 comentarios to “David Albelda, o la importancia de un pivote defensivo”

  1. Estoy de acuerdo con usted, salvo en lo que Vladimir Mijatovic se haya cargado a chicago.

    Saludos de Concha Cuentos

  2. Menos mal que estuvo acompañado por Antonia Walker Texas Ranger, Smush Parker Bowls y Starbury. Curry quinteto de la semana fijo xD.

  3. Quiero decirte una cosa: Luis Aragonés ¿amante de extremos? ¿Recuerdas los primeros tres años como seleccionador? ¿Había acaso algún extremo? NO. A la selección no iban jugadores como Joaquín, Reyes, Vicente… Porque jugaba con un 4-3-3, con tres centrocampistas y tres delanteros, que eran Luis García, Torres y Villa; ninguno extremo.

    Estoy de acuerdo en que un mediocentro defensivo es muy importante en el equipo, pero es que David Albelda me parece taaan malo que mejor jugar si él.

  4. Jugar con un 4-3-3 no quiere decir que no se juegue con extremos, ya que, en el caso que mentas, Luis García y Villa jugaban de semi-extremos, jugaban una especie de fuera a dentro. Además fue en el pasado Mundial.

  5. Jugaban EN TEORÍA de semi-extremos, como tú lo llamas, porque a la hora de la verdad se formaban unos apelotonamientos en la delantera de cabite, no entraba ni Dios por la banda y el pobre Sergio Ramos tenía que dejarse los cojones corriendo de arriba abajo.

  6. Sí claro, como contra Ucrania. Mira, la predisposición de un entrenador no es lo mismo que lo que luego se plasma en el campo, y te lo digo por experiencia propia.

  7. Lo sé, pero eso no quita que Luis empiece ahora a usar extremos. ¿Había extremos contra Ucrania?

  8. …creo que no

  9. El planteamiento inicial sí que ofrecía extremos, otra cosa es que luego los jugadores entraran por banda.

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