Difícil sí, imposible no

7:50 de la mañana. Suena el despertador. Tras haber dormido apenas 5 horas, me levanto raudo a poner la televisión. Por los pelos no llego, ya estaba la vuelta de calentamiento.

Todo hay que decirlo, yo era de los pesimistas que hoy pensaba que Hamilton se proclamaría campeón del mundo. Que, aunque quedaban posibilidades, era muy difícil que Lewis tuviese un problema grave como para no puntuar o incluso quedar por detrás de Alonso, y más teniendo en cuenta que el año pasado por estas fechas le ocurrió algo parecido a Michael Schumacher. Pero la suerte ha llamado dos veces a la puerta de Fernando.

La carrera comenzaba mal, es decir, sin sobresaltos. Hamilton primero, se largaba sin nadie que pudiera seguirle. Kimi no exprimía su Ferrari y Massa le devolvía la pasada a Alonso tras la salida. Todo igual.

Entre cabezada y cabezada, y entre que cerraba y abría los ojos, Fernando se mantenía cuarto y parecía cada vez más cercana la victoria del inglés. Sin embargo, en una de esas me despierta sobresaltado Antonio Lobato: Hamilton tiene serios problemas en sus neumáticos. La cosa se pone muy interesante.

Kimi le adelanta, se pone primero. Y después Trulli. Lewis, desquiciado por tener nueces por ruedas, intenta entrar a boxes. Pero comete un error y se va hacia una puzolana, donde se queda clavado. Mientras pide a los comisarios que le empujen, aparecen cinco chinos intentando mover el coche para sacar a Lewis del atolladero, algo que no le quisieron hacer a Fernando en Monza cuando corría en Renault y se la jugaba con Michael. Tras varios intentos, se dan cuenta de que el McLaren está clavadísimo y es imposible sacarlo. Adios a la carrera del británico.

Por su parte, Alonso, que había pasado a Massa antes de entrar a boxes, se colocaba segundo, lugar en el cual le recortaba 8 puntos a su rival y compañero de escudería. Ya no hubo más movimiento en la parte alta de la clasificación y la carrera acabó tranquila salvo por algunos adelantamientos en el pelotón, donde Rosberg vio como al mismo tiempo le pasaba por la derecha Kovalainen y por la izquierda Fisichella.

Tras la bandera a cuadros y el podio, y ya en la rueda de prensa oficial de la FIA, Fernando quiso hacer un guiño a todos los aficionados españoles desplazados a China y que nos habíamos levantado “a ver si había suerte y a Hamilton le explotaba el coche”, agradeciendo el ánimo ofrecido.

El próximo 20 de octubre comenzará el Gran Premio de Brasil en el circuito de Interlagos, lugar donde se cerrará el Mundial y conoceremos al nuevo campeón del mundo que, esperemos, sea Alonso.

Clasificación:
Hamilton, 107 ptos.
Alonso, 103 ptos.
Kimi, 100 ptos.

~ por Pressman en Octubre 7, 2007.

Una respuesta to “Difícil sí, imposible no”

  1. Se produjo el milagro: abandono de Hamilton y Alonso segundo

    Después de la mala carrera de Fuji, Fernando Alonso consiguió acabar en segunda posición después de que Hamilton abandonase tras quedarse clavado en una puzolana durante el GP de China.

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