La doble cara de Laporta

Fuente: Actualidad Fútbol

“El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, clama a los cielos por la gratuita cesión de los internacionales a sus respectivas selecciones. Como buen catalán (con todos mis respetos y que nadie se tome a mal el comentario) exige una satisfacción por tener que dejar marchar cada poco a sus estrellas para que den la vuelta al mundo para jugar amistosos en los lugares donde el fútbol ni siquiera es el deporte rey.

Y yo, en eso, le apoyo. Estoy de acuerdo con Joan Laporta, y es que en este mercantilizado fútbol los jugadores son propiedad de empresas, de los clubes que le pagan y a los que, gracias a sus goles, aportan beneficio, y ya no sólo deportivos, sino también económicos.

Pongamos el caso del Atlético de Madrid. Hace un año jugaba Argentina en la Nueva Condomina frente a España. En ese partido, Maxi Rodríguez (que hoy precisamente vuelve a Murcia) sufría una grave lesión que le tendría apartado del césped casi hasta hoy. Pues bien, durante todo este período, ¿quién ha pagado el sueldo de Maxi? El Atlético. Resulta una pérdida de dinero teniendo en cuenta que estás pagando a un jugador que no te va a dar rendimiento deportivo por culpa de un suceso ajeno al club.

Es por eso que creo que la FIFA debería tomar cartas en el asunto y asegurar a los jugadores. En caso de que un futbolsita sufra una lesión en un partido con su selección, el club perjudicado debería recibir, como mínimo, y muy mínimo, el importe proporcional de la ficha según el tiempo que vaya a estar recuperándose. Lo ideal ya no sólo sería eso, sino que además los equipos pudiesen obtener una cantidad estándar por cada jugador cedido, aunque esto resulta más complicado ya que podría tener que obligar a las federaciones nacionales a buscar patrocinadores que ocupen espacios en las equipaciones.

Pero no nos desviemos del tema principal. Resulta que Joan Laporta llora al mundo por la cesión de Henry, Messi, Ronaldinho y compañía, pero no le pone reparos a tener que dejar a Víctor Valdés, Xavi u Oleguer para que jueguen un partido, aún más amistoso si cabe, entre Cataluña y EEUU. Eso, señor presidente del FC Barcelona, se llama hipocresía. Y así es normal que no le tomen en serio en sus peticiones, muy loables y muy lógicas, a la FIFA acerca de sus internacionales.

Señor Laporta, lamentable.”

~ por Pressman en Septiembre 16, 2007.

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