Lo de Polaris y el CB Murcia, esta semana o la próxima

Julio 2, 2009

Polaris está trabajando en ello. Esta semana o la próxima se anunciarán los términos del acuerdo si es que lo hubiera. Pero a las negociaciones les queda poco: los plazos lo exigen.


La almendra

Julio 1, 2009

Hoy comenzaban mis prácticas en Radio Nacional de España. Todos los estudiantes de periodismo nos hemos preguntado alguna vez cuál será la primera noticia que nos publicarán, la primera locución que saldrá al aire, la primera imagen nuestra que saldrá por la televisión. Cómo será esa sensación de haber informado en un medio de comunicación, de haber resultado interesante para alguien.

Todo llega, y las prácticas suelen ser el momento idóneo para el debut, para perder la virginidad periodística sin pensarlo, sin meditarlo adecuadamente, con lo primero que aparezca por esa discoteca llamada redacción.

Estará mejor o peor y la experiencia será positiva o negativa en función de tu capacidad y de, sobre todo, la suerte. Pero lo que es seguro es que pasará mucho tiempo antes de que se te olvide aquella primera vez que tu voz sonó por la radio, tu cara salió en la tele, o tu pluma en un periódico.

A mí me tocó la almendra. El crecimiento de la producción de la almendra en esta campaña 2009/2010 con respecto a la anterior. Quién me hubiera dicho que me desvirgaría en la radio con una almendra, un fruto seco que suelo ser incapaz de pelar correctamente. Entrevisté a Tomás Paredes, responsable de COAG Murcia, grabé unos cortes, hice el guión y lo locuté. Ale, al informativo de las 13:30.

Lo cierto es que no pensé que mi primer día en la redacción supondría hacer una pieza que se emitiera en el informativo, más todavía si digo que aún tengo que familiarizarme con los programas de edición, la correcta locución y la desenvolutra necesaria para informar con todas las de la ley.

Pero aun así, jamás olvidaré mi primera vez. Cada vez que coma almendras, no podré evitar una leve sonrisa. Mi fruto seco favorito.


Rebelión en la granja

Junio 30, 2009

Los nuevos tiempos han aupado a Internet como la plataforma definitiva. Innegable es la influencia que tiene en la sociedad, como es innegable también la constante evolución, con perenne apariencia, que la Red va demostrando día a día, hora a hora, segundo a segundo.

Internet ya no es el futuro; Internet es el presente. Y para los medios de comunicación está suponiendo la revolución más importante de los últimos años. Primero fue la radio la que casi se come al periódico, luego la televisión la que casi se come a sus dos hermanos pequeños, y ahora muchos se empeñan en creer que Internet será el Tiranosaurio Rex que devorará papel, altavoz y pantalla sin apenas pestañear. Nada más lejos de la realidad.

Internet ha favorecido la democratización de la información, ya no sólo el que cada persona del mundo pueda acceder a ella a través del consumo de un periódico, sino que ha liberalizado la comunicación de modo que cualquiera puede informar, opinar y expresarse como si de su propio medio se tratase. Eso es lo que temen los medios, una especie de rebelión en la granja. Sus consumidores se han convertido en competidores.

Además, la crisis económica mundial daña a la prensa en materia publicitaria: los anunciantes se van borrando y el dinero no entra. Menos ingresos, más despidos. Más despidos, menos calidad. Y así sucesivamente hasta llegar al lado oscuro, que diría Yoda.

Por eso, donde algunos ven crisis, otros ven oportunidad. La de aprovechar cada céntimo en mejorar el medio de comunicación, darle la vuelta al bucle anteriormente mencionado y empezar por invertir en calidad, en periodistas formados, en reporteros intrépidos que cuenten historias que de verdad interesen e importen y deban ceñirse a la guerra dialéctica de los políticos y a ese periodismo del “día de la marmota” que menciona Jeff Jarvis.

Soitu y lainformacion.com son, probablemente, los dos mejores ejemplos de experiencias positivas en medio de la crisis. El primero busca un nicho diferente entre los lectores, informando de diferente modo al resto de comunicadores y dotando al usuario de un papel importante al retribuir los artículos ciudadanos que llegan a portada. El segundo, al dejar la información de relleno a los “otros”, aprovecha sus recursos para que sus redactores puedan escribir reportajes útiles, interesantes, cercanos. Y aunque de momento no está al 100% operativa, sus intenciones van por muy buen camino.

En definitiva, el periodismo debe dejar de ver enemigos allí donde sólo hay aliados. La democratización de la información tiene que conllevar un incremento de la calidad de los medios de comunicación para salir del callejón en el que se han metido ellos solos. Y las claves están aquí, en la WWW, en las tripas de su “peor enemigo”.


Himno alternativo del Real Murcia… Jesús Benedicto y su “Murcia campeón”

Junio 28, 2009


Negro por dentro, blanco por fuera

Junio 26, 2009

Ha muerto Michael Jackson. La noticia saltaba de madrugaba y a mí me ha llegado, vía Cuatro, por la mañana. Parece que un paro cardíaco ha sido la causa del fallecimiento del cantante, que se encontraba en Los Ángeles preparando su regreso a los escenarios.

Se ha apagado la voz del estandarte, de la persona que fue capaz de revolucionar el mundo de la música hasta el punto de ser el mayor icono del pop de la historia. Y eso que su auge se produjo en los años 80. Pues bien, aun así, hoy, año 2009, Michael Jackson seguía emocionando allá donde iba, llegando con su música a fans de todas las edades.

Llegué a Michael Jackson tarde, obviamente, pues cuando el genio del pop sacó al mercado su sencillo Black or White yo apenas contaba con tres años. Pero aun así he tenido a lo largo de mi vida un aprecio eterno a la música del astro blanco (o negro). Beat it, Thriller o Billie Jean no han faltado a su cita con los CD’s que grababa para escuchar en el coche.

Además, ha estado presente en mi vida durante los últimos años. Michael Jackson aparecía en conversaciones, imitaciones, fiestas o viajes con relativa facilidad. Recuerdo a Adrián intentando hacerse con el Moonwalk (como tantos otros), a Billie Jean sonando atronadoramente a través de las ventanillas de mi coche (con el resto de elContragolpe dentro) en una ocasión, o a Gonzalo (en Bottup, en Facebook, en MásVida) flipando por haber visto este vídeo.

Dejando de lado los escándalos por abuso de menores que le han perseguido hasta el mismo día de su muerte, Michael Jackson ha sido uno de los personajes más importantes de la historia moderna de la humanidad. Probablemente, y muchos estarán de acuerdo conmigo, Michael ha sido el artista más importante de la historia de la música moderna. Todo empezó con él, fue la semilla de la que germinó el nuevo pop, el nuevo rock, el nuevo soul… en definitiva, la nueva música.

Allá donde estés, siempre habrá un Moonwalk en tu honor. Descanse en paz.


Historias de buenos y malos

Junio 23, 2009

“Para un reportero en una guerra, territorio comanche es el lugar donde el instinto dice que pares el coche y des media vuelta; donde siempre parece a punto de anochecer y caminas pegado a las paredes, hacia los tiros que suenan a a lo lejos, mientras escuchas el ruido de tus pasos sobre los cristales rotos. Territorio comanche es allí donde oyes crujir bajo tus botas, y aunque no ves a nadie sabes que te están mirando.”

Arturo Pérez-Reverte, Territorio Comanche.

Durante esta temporada de exámenes de junio aparqué la lectura de Gomorra para ahogar las penas estudiantiles en una obra algo más ligera. Entre tanto apunte de teoría periodística, necesitaba algo con más caña, periodismo puro, reporterismo exacerbado, supervivencia profesional. Algo que me hinchara la vena del cuello, una demostración de los porqués de haber elegido periodismo en vez de cualquier otra carrera más fácil o más difícil, con más o con menos salidas al mercado laboral. Abrí Territorio Comanche y comencé a leer.

Barlés y Márquez son dos reporteros de TVE que, mientras esperan a que el puente de Bijelo Polje sea reventado por los croatas para evitar el avance enemigo, divagan entre matojos y arbustos, apostados cerca de las balas, rememorando colegas muertos en una guerra que, como todas, carece de sentido cuanto más dentro de encuentras.

Márquez es el cámara y Barlés (Reverte) el periodista. La excusa para contar recuerdos, vivencias e historias de guerra lo encuentran en el tiempo de espera que usan mientras el puente de Bijelo Polje no es derribado. Márquez no quiere perderse tal espectáculo y por ello aguardan durante todo el libro a que las cargas que hay colocadas en la base exploten. Las imágenes lo son todo y, en cierto modo, se presenta al cámara como un cazador de momentos. Y el que no se hace con un puente en el momento de saltar por los aires, no es leyenda.

Es un libro cortito, ideal para leer en un par de ratos, muy entretenido y sobre todo interesante para aquellos que, como yo, estudian periodismo. Además, todo ello aderezado con la prosa siempre dura de Pérez-Reverte. Un must read para cualquier periodista, desde los conatos de quince años hasta las viejas glorias que, puro en boca, reparten sabiduría en conferencias y charlas.


Pecado capital

Junio 21, 2009

No sé qué es más grave, que emitan unas imágenes falsas o que no hayan visto nunca Perdidos.

El periodismo vive un momento de crisis conceptual, de cambio constante, de renovación. La sociedad, cada vez más, mira con recelo las informaciones vertidas por los medios por dudar de su imparcialidad y de su objetividad.

Por eso no ayudan nada este tipo de actuaciones. No contrastar las fuentes es pecado capital. Que el humo negro les juzgue.

PD: al menos se han disculpado.

También se han hecho eco:

Blogs y Blogs

La terminal

Blood, Sugar, Sex, Zapas

JZR Blog

Chekiando el mundo

YouFoundMe


Maleducados

Mayo 27, 2009

Una de las cosas que más me fastidia en el mundo es que una persona haga ruido en una biblioteca sabiendo que hace ruido y sin que haga nada por evitarlo. Sillas que se mueven, golpes en las mesas, gente susurrando, móviles, alguna risilla, tacones… cualquier sonido molesta en una biblioteca, obviamente porque el estudio requiere silencio, primo hermano de la concentración.

La catadura moral de estas personas que dañan los estudiosos oídos de sus compañeros adrede es bastante escasa, por no decir nula. Están, por un lado, los que van de geeks con su portátil y no se preocupan de haber quitado previamente el sonido antes de encenderlo. Bill Gates nunca imaginó que el sonido de su Windows se convertiría en una odiosa arma arrojadiza.

Están también las parejitas de enamorados que entre tema y tema se estudian mutuamente. Beso, palmada en el culo, te sobo un poco… Bueno, al menos lo hacen en silencio, ¿no? Pues no, tienen que soltar risillas flojas y gemidos de querencia innatos al hombre (y a la mujer). La biblioteca que habilite salas para románticos me tendrá como socio número 1.

Hay una raza de mujeres que prefiere ir a la biblioteca antes que salir de fiesta. Para tan magno acontecimiento, procuran vestirse con sus mejores galas y, por supuesto, con tacones. Clac, clac, clac, clac… el martilleo incesante de los zapatos paseando por la sala es, de un tiempo a esta parte, la mayor causa de suicidio en bibliotecas del mundo. Y no sólo hacen ruido los zapatos de tacón. También hay zapatillas que provocan un ruido chirriante en el suelo, como de katiuscas. Inevitablemente hay que mirar al sujeto que se compra las deportivas de auténtico plástico y observarle atentamente, con la mirada entreabierta y el ceño fruncido, odiándole. Deseando ser Cíclope para fundirle.

¿Qué me dices de los ruidos que hace la gente al comer/beber? Mascar chicle, masticar caramelos, abrir un bote de refresco, tragar… Leches, no es tan difícil ser un poco cuidadoso y evitar en lo posible el molestar al de al lado.

Otro grupo odiable en las bibliotecas es el de los enfermos. Lo primero: contagiáis al resto. Lo segundo: vuestras toses, estornudos y sorbetes de nariz ya no sólo molestan, sino que además, por un lado, dan asco y por el otro, miedo. Sí, miedo a pillar la gripe A1H1, que quién te dice a ti que el que te acaba de toser en la oreja no ha estado en México hace una semana.

Supongo que cada uno tendrá en su mente a otros grupos de personas empeñadas en no dejar estudiar al resto en una biblioteca. Yo tengo los míos, y son los de arriba. Maleducados, vaya.


Un murciano en Roma

Mayo 27, 2009

Se llama Alberto Botía, es de Alquerías, le pretende el Murcia, y está en Roma convocado por Guardiola para la final de la Champions League.

Es un central (el Barça se ha plantado en la final con muchas bajas en defensa) muy alto que empezó jugando en el Beniel. Con 11 años fichó por el Murcia y con 14 por el Barça. Forma parte, junto a Muniesa, de los 26 jugadores que se ha llevado Guardiola a Roma, aunque salvo sorpresa mayor, no jugará la final.


Coches

Mayo 21, 2009

Tengo el coche en el taller. Y qué jodienda. Es verdad eso de que no echas de menos las cosas más normales hasta que las pierdes. Levantarse por la mañana, arrancar el coche, ponerme el cinturón, darle volumen a la radio, bajar las ventanillas… ay.

No ser independiente me rompe los esquemas. ¿Me llevas?, ¿me traes? Son preguntas comunes estos últimos días. Y mientras me relajo en el asiento del copiloto de mi chófer ocasional cierro los ojos e imagino el tacto del volante, de la palanca de marchas, la profunidad del acelerador, el aire fresco del climatizador, el sol golpeándome en la cara a las 8:30 de la mañana… es casi erótico.

La relación de un hombre con su coche es especial. Nadie que no sea hombre y que tenga coche puede entenderla. Quizá parece que está descuidado, sucio incluso. Pero el cariño que se le coge a estas máquinas del asfalto es sorprendente. Es como cuando te enamoras: dura hasta que el tiempo hace estragos en tu corazón y necesitas cambiar. Entonces compras otro mejor, con ruedas más grandes y un maletero imponente. Pero cuando pasan diez años, te sientas en el sofá una calurosa tarde de agosto y recuerdas aquel viejo trasto que fue tu compañero durante tantas mañanas. Y lo añoras.

En fin, que echo de menos mi coche. Cuatro días sin él son demasiados. No veo el momento de volver a montarme y respirar su particular aroma. No será el más rápido ni el más bonito. Pero es mío. Es mi coche.